Se
celebraba en el 1er día del 7º mes (Etanim o Tisri), cuando comenzaba
el año* civil. El 1er día caía en la "luna nueva"
de septiembre u octubre. Ese mes siempre era el 7º (Lv. 23:24), de acuerdo
con las instrucciones de Dios a Moisés, para comenzar el año en
realidad con el mes de la Pascua, Abib (o Nisán), como el 1er mes (Ex.
12:2); no obstante, para los asuntos civiles el año comenzaba en Tisri.
El 1º de Tisri se ofrecían sacrificios extraordinarios, además
de los correspondientes a la luna nueva, que se ofrecían durante los
otros meses (Nm. 29:1-6). Era un sábado ceremonial, y se lo anunciaba
con el sonido de trompetas (Lv. 23:24, 25). La tradición de los judíos
determina que en el día de Año Nuevo (que se conmemora hasta hoy
bajo el nombre de Rosh Hashaná, es decir, la "cabeza" o "comienzo"
del año), todos son juzgados por sus hechos del año anterior,
pero la condenación de alguien no se determina hasta el 10º día,
en el Yom Kippur, el Día de la Expiación, con lo que aparentemente
habría 9 días de gracia.
Día de las Trompetas
