El Santuario y Su Purificación - 4ta. Parte
Pr. Angel Manuel Rodríguez Doctor en Teología
C. La pregunta: "¿Hasta cuándo...
?"
Hacia el fin de la visión Daniel oyó una conversación entre dos seres celestiales llamados santos. La frase "santos" es una forma muy peculiar de referirse a los ángeles. Pero en un pasaje como éste, que se interesa en los servicios del santuario, este uso sería apropiado. Aquellos que ofician con el Príncipe en el "santuario" qodesh celestial son qedoshim, "santos".
1. Estructura de la pregunta
Uno de los ángeles le hizo al otro una importante pregunta: "¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados" (Dan. 8:13). La partícula interrogativa "¿Hasta cuándo?" coloca el énfasis principal de la pregunta al final del período de tiempo y por eso se rinde en español "¿Hasta cuándo?"
(Véase Hasel, ."Little Horn"., pág. 429.)
Que tal es el caso queda indicado también por la forma en que expresa la respuesta: "Hasta... Entonces..." (vers. 14). Hasta (cad) se usa en sentido temporal para referirse al "tiempo antes que un evento tenga lugar".
(Bruce C. Waltke and M. O'Connor, An Introductionn to Biblical Hebrew Syntax (Winona Lake, Ind.: Eisenbrauns, 1990), pág. 215.)
El evento que pone fin al período
de tiempo es introducido por la partícula "entonces".
A fin de comprender la respuesta dada a la pregunta, deberíamos entender primero la pregunta misma. Una traducción literal es "¿hasta cuándo la visión (chazon), el diario (tamid), y la rebelión (peshac) que causan desolación para entregar tanto al santuario como al ejército para ser hollados?" El texto hebreo no dice "la visión de/concerniente a la ofrenda continua quemada." Lo que hallamos, más bien, es una partícula interrogativa seguida por varios nombres referentes a lo que Daniel había visto antes:
Hasta cuándo
la visión (chazon) Esto se refiere a Daniel 8:11: 'Apareció
una visión (chazon) a mí".
el continuo (tamid) Se refiere a la obra del Príncipe del ejército
(vers. 11 ).
la rebelión (peshac) Designa el ataque del cuerno pequeño contra
el Príncipe y el santuario (vers.10-12).
2. La visión
En Daniel 8 el término chazon, "visión", designa la totalidad de la visión registrada en el capítulo, con excepción del período de tiempo profético mencionado por uno de los ángeles. Para esa última sección se usa el término mar'eh "aparición, visión" (vers. 26).
(Vea, Shea, Studies, pp. 80-82.)
Por tanto, la pregunta tiene que ver con el tiempo, cuando la visión, chazon, como un todo, se cumpla.
3. El continuo
El continuo (tamid) se usa sin ningún modificador. El contexto indica que es algo bueno y positivo porque el Príncipe está a cargo de él en el santuario celestial. En la pregunta "el continuo" se refiere a la obra exclusiva de mediación e intercesión del Príncipe en el lugar santo. De ahí que la pregunta insiste en revelar el tiempo cuando concluiría la obra del Príncipe en el lugar santo.
4. La rebelión
Finalmente, "la rebelión"
señala hacia atrás, al versículo 12 y se usa para describir
la obra del cuerno pequeño. Esto significa obviamente que la pregunta
busca determinar cuándo terminará el ataque del cuerno pequeño
contra el santuario. La respuesta debería considerar esa preocupación.
La última parte de Daniel 8:13 es un resumen de la actividad del cuerno pequeño. Deberíamos examinarlo. La "rebelión que causa desolación" ("la prevaricación asoladora") es seguida de un verbo que presenta los resultados de las rebeldes acciones del cuerno: hace que tanto el santuario como el ejército sean pisoteados".
a. Trae desolación
El verbo "desolar" se emplea en el Antiguo Testamento al menos en dos formas diferentes
(Véase F. Stolz, "Smmöde liegen", in Theologisches Handörterbuch zum Alten Testament, tomo 2, cols. 971-974. ).
Describe la condición de
un lugar después de ser atacado por los enemigos (por ejemplo, véase
Lev. 26:31; Joel1:17), y también el impacto psicológico producido
por la desolación en los que la observaron (1 Rey. 9:8; Esd. 9:3, 4).
Ambos usos se encuentran en Daniel (Dan. 9:18; 8:27).
Es probable que la desolación mencionada en Daniel 8:13 esté relacionada con los ataques del cuerno pequeño contra el santuario. En el Antiguo Testamento un lugar desolado es dejado desierto, abandonado por aquellos que acostumbraban vivir allí o tenían acceso a él (por ejemplo, véase Lev. 26:22, 34; Isa. 33:8; Jer. 33:10; Sof. 3:6; Zac. 7:14). El cuerno pequeño desoló el santuario celestial usurpando la obra sacerdotal del Príncipe, rechazando ("echando por tierra") el lugar de su santuario, y estableciendo su propio sistema sacerdotal. Hizo inaccesible el verdadero santuario para aquellos que se sometieron a su poder. Este tipo de rebelión causaría también un horror estremecedor en aquellos que la observaran.
b. Pisotea al santuario y al ejército
El espíritu de rebelión
que caracteriza al cuerno pequeño lo lleva a pisotear al ejército
y el santuario. Ya sugerimos que el hollar al ejército indica, no sólo
derrota, sino humillación e impotencia. Aquello que es pisoteado se
considera sin efecto e inútil (por ejemplo, véase Eze. 34: 18,
19; Isa. 5:5). Es precisamente así como el cuerno pequeño percibe
el santuario celestial.
Un paralelo de este acto de pisotear
el santuario se encuentra en Isaías 1:12, donde se hace referencia
a hollar los atrios del templo. Dios describió la adoración
de su pueblo como un hollar sus atrios porque habían separado la ética
de la adoración al no seguir los requerimientos de Dios (véase
el vers. 10). Intentaron adorar a Dios sin someterse a la ley del pacto que
regía la vida religiosa y social del pueblo.
La descripción de la actividad
del cuerno pequeño registrada en Daniel 8:12 es un resumen de lo que
fue dicho antes. La actividad de este poder es esencialmente un acto de abierta
rebelión contra Dios que trae desolación espiritual y produce
horror en aquellos que ven los sucesos. La rebelión consiste en usurpar
la obra mediadora del Príncipe y en hollar al ejército y al
santuario. El ejército es derrotado y humillado, y el santuario es
rechazado. Se establece un nuevo sistema, y consecuentemente el santuario
celestial llega a quedar desolado, rechazado por aquellos que siguen o están
bajo el control del cuerno pequeño.
El ataque contra el santuario es
descrito por Daniel como una profanación (Dan. 11:31). El verbo "profanar"
(chalal) se usa en el contexto de los servicios del santuario para designar
la violación de la santidad del objeto. No debería confundirse
con el verbo "contaminar". Lo opuesto de lo puro es lo impuro, y
lo opuesto de lo santo es lo común (lo profano). Profanar lo santo
es tratarlo como algo común, ignorando o rechazando su conexión
con el Santo. En el acto de profanación, lo que pertenecía exclusivamente
a Dios es tratado sin respeto y derribado a la esfera de lo común.