gr. z'lÇtes, "el lleno de celo
[entusiasta; fanático]", "el patriota".
La palabra z'lÇtes aparece varias
veces en el NT con un sentido encomiástico, con el significado de "celoso
[por una causa]" o "ansioso" (Hch. 21:20; 22:3; Gá. 1:14;
etc.). Pero el término es más conocido porque sirve para distinguir
a Simón, uno de los discípulos de Jesucristo (Lc. 6:15; Hch. 1:13),
de Simón Pedro.
Los zelotes de los tiempos de la guerra
judío-romana (66-73 d.C.) eran miembros de un partido nacionalista judío
que armonizaba principalmente con los fariseos, aunque la política era
su preocupación principal. El grupo habría sido fundado, según
Josefo, por Judas de Galilea, en oposición al censo tomado bajo Quirino
en el 6 ó 7 d.C. (Hch. 5:37). Con el tiempo se convirtieron en fanáticos
combatientes de la resistencia judía contra los romanos (los extremistas
fanáticos del judaísmo); pero al final sólo eran asesinos,
y por eso se los llamó sicarios, es decir, "cuchilleros" (u
"hombres de la daga"). Algunos creen que los "zelotes" de
los días de Jesús pertenecían a este partido; otros sostienen
que ese nombre todavía no se aplicaba al partido, sino que era un calificativo
para designar a los que eran extremadamente celosos por la observancia de la
ley, sin que necesariamente pertenecieran a algún grupo organizado. Si
Simón formaba parte del partido que después se denominó
"zelotes" antes de llegar a ser discípulo de Jesús,
no podría haber seguido perteneciendo a él después de comenzar
a trabajar como uno de los seguidores más íntimos del Maestro.
En la lista de los discípulos que dan Mateo y Marcos (Mr. 3:18; Mt. 10
4), a Simón se lo llama el "cananista" (RVR), el equivalente
arameo de zelote.
Los zelotes, como los herodianos, perseguían
intereses políticos. Hay varias teorías en cuanto a su origen.
Algunos creen que provinieron -como los fariseos y los esenios- de los hasidim.
Serían, pues, los "piadosos", para quienes la política
se convertía en el principal motivo de la religión. Sin embargo,
es difícil establecer una relación tal por medio de claras evidencias
documentales. Josefo (Antigüedades xviii. 1. 6) describe una "cuarta
secta de filosofía judía" que con frecuencia se ha comparado
con los zelotes, aunque también falta una prueba concluyente documental
para esta identificación. Josefo atribuye la fundación de esta
secta a Judas Galileo (de Gaulanítide), que levantó una revuelta
contra los impuestos, quizá después del censo de Quirinio, año
6 d. C. (Hech., 5: 3 7). Josefo informa que en asuntos religiosos estaban de
parte de los fariseos; pero que políticamente rehusaban que alguien los
gobernara, excepto Dios. Pero no menciona a los zelotes, a lo menos por nombre,
hasta el tiempo de la guerra romana (66-70 d. C.), cuando aparecieron como un
partido extremista bajo el liderazgo de Juan Gichala (Guerra v. 3. 1). Sin embargo,
puesto que él nos informa (Antigüedades xviii. 1. 6) que los adictos
de la "cuarta secta" fueron particularmente activos durante esa guerra,
muy bien podrían ser identificados con los zelotes. Uno de los discípulos
de Cristo, Simón (no Pedro), probablemente había pertenecido a
los zelotes (Luc. 6: 15; Hech. 1: 13).
También había grupos de cristianos judíos, como los nazarenos y los ebionitas, que surgieron posteriormente, demasiado tarde para ser incluidos en este estudio. No se sabe si estas sectas siguieron siendo miembros aceptables dentro de la sociedad judía. El núcleo principal de judíos cristianos no fue aceptado por el judaísmo, sino rechazado en el concilio de Jamnia (c. 90 d. C.).
Bibliografía:
Flavio Josefo - Antiguedades de los Judíos, xviii.1.1, 6; Barcelona, 1988
Flavio Josefo - Guerra de los Judíos
ii.8.1; iv.3.9- vii.8.1. Barcelona, 1988, 1990