Prof. Ramón Romero y Ramón Romero hijo.
El Sol ha sido objeto de culto en todas las civilizaciones antiguas que generalmente
lo simbolizaron en una serie de divinidades determinadas, y es la gran fuerza
cósmica de luz, calor y vida.
EGIPTO:
El Sol fue siempre adorado en el antiguo Egipto bajo diversas formas. Unas eran
formas naturales: el Sol Ra, nombre común que se designaba el astro y
el disco solar, denominado: Atón. Otras se establecían en función
de una analogía determinada: el Halcón Horus, que planeaba sin
cesar sobre el cielo de Egipto, era el compañero del Sol, con el que
la creencia popular rapidamente confundió el escarabajo Jepri, empujando
ante sí la bola de estiércol evocando el recorrido del astro.
El Sol Toro (tenía la misma potencia fecundadora que el animal) nacía
al alba, en forma de vellocino de oro, de su madre, la diosa Vaca Hator, que
encarnaba el cielo, y luego en el cenit, convertido en potente Toro fecundaba
a la que era su esposa y su madre y, llegada la noche penetraba en su boca para
la gestación nocturna, eternamente renovada; entonces era Kamutef (el
Toro de su madre).
Los faraones se proclamaron hijos del Sol Ra. Según sus creencias sobre
la punta del obelisco se posó el Sol el primer día de la creación.
La pirámide, tumba real, apuntaba hacia el cielo su piramidión
de oro, cuyo vértice de luz solar petrificada facilitaba la ascención
del difunto Rey junto a su padre Ra. El dios del sol Ra aparecía con
el aspecto de un hombre con cabeza de Halcón rematada por un disco.
Más tarde, tras la revolución del primer período intermedio
se asoció con Amón, llamándose Amón-Ra, el dios
solar.
Sin embargo Ra junto con Osiris, siguió siendo el garante de los destinos
eternos de los hombres.
La rueda, y sobre todo los pastos, sus animales simbólicos estuvieron
relacionados con el culto al sol en las civilizaciones protohistóricas
al norte de Europa.
HETEOS:
El Sol de los pueblos mesopotámicos fue Samas, aunque fueron muchos más
importantes los lugares que se le dedicaban, los Zigurats. Entre los Heteos
el dios Sol era Arinne.
GRECIA Y ROMA:
Los Griegos y Romanos representaron al dios Sol bajo la personificación
de Helios, o Febo Apolo.
En Roma el culto al dios Sol se asoció al del emperador.
LOS PERSAS:
Entre los Persas el dios Sol fue Mitra, cuyo culto llegó a Roma en la
época imperial.
LA INDIA:
En la India el culto del dios Sol Sürya, data de la época brahmánica,
el dios era representado Nimbada y con un loto en cada mano montado sobre un
carro tirado por cuatro o sietes caballos.
LA CHINA:
En China se conocen más de diez divinidades que simbolizan el Sol, evocando
el recorrido del Sol por la bóveda celeste en un carro tirado por seis
caballos-dragones. Entre las imágenes está la diosa solar Amaterasu
que pertenece al sintoismo Japonés.
LOS AZTECAS:
El culto del Sol en las civilizaciones precolombinas revistió gran importancia
y puede afirmarse que constituyó la divinidad más importante de
casi todas ellas.
Entre los Aztecas, el dios Quetzalcoatl representaba al Sol naciente; pero el
más importante era Huitzilopochtli, que representaba el sol brillante
en su cenit.
En los Aztecas el Sol se destacaba el calendario de piedra del Sol de 3.60 mt.
de diámetro.
LOS MAYAS:
Entre los Mayas el dios Sol se llamaba Kinich Ahu.
LOS INCAS:
Entre los Incas el dios Sol se llamaba Inti, fundador de la dinastía
de los Incas, simbolizado en un disco de oro macizo, rodeado de rayos y llamas.
EDAD MEDIA;
En la Edad Media, el Sol era representado con un globo con rostro humano, acompañado
de la luna.