Investigado por Lic. Ramón Romero
Redacción por Romero hijos.
La pregunta milenaria de Job, "Cuando el hombre muere, ¿volverá
a vivir?" (Job 14:14) es de interés permanente. Sabemos con claridad
lo que dice la Palabra de Dios con respecto a la creación del hombre,
"Entonces Dios el Eterno modeló al hombre del polvo de la tierra.
Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre llegó a ser un
ser viviente2' (Génesis 2: 7), pero la pregunta queda en... ¿Qué
sucede cuando se desprende el aliento de vida del alma? ¿Acaso continua
viviendo?
La respuesta a esta pregunta en la práctica siempre ha sido de carácter
afirmativo. Aunque los evolucionistas no puedan admitir aquella fe en la inmortalidad
del alma como una capacidad original del hombre, tampoco pueden negar que esta
fe es por completo universal, y se encuentra aun en las formas más bajas
de religión. En un Simposium reciente sobre "la Inmortalidad",
en que se tuvieron en cuenta los conceptos de casi un centenar de personas representativas,
las opiniones estuvieron prácticamente unánimes a favor de una
vida futura. Los argumentos históricos y filosóficos respecto
a la inmortalidad del alma no son conclusivos en absoluto; pero en verdad, son
testimonios importantes a favor de la existencia continuada, personal y consciente
del hombre. Son los siguientes:
1. El Argumento Histórico:
El Consensus Gentium es precisamente tan fuerte en relación con la inmortalidad
del alma, como lo es con referencia a la existencia de Dios. Siempre ha habido
eruditos incrédulos que niegan la continuada existencia del hombre; pero,
en general, puede decirse que la creencia en la inmortalidad del alma se encuentra
entre todas las razas y las naciones, sin importar el grado de civilización
que tengan. Y parecería que una noción tan común pueda
solamente considerarse como un instinto natural o como algo envuelto en la íntima
constitución de la naturaleza humana.
En el siglo II d.C. algunos de los así llamados "Padres de la Iglesia"
que habían sido criados y educados en el paganismo y que más tarde
aceptaron el cristianismo, presentaron la doctrina de la inmortalidad del alma
como un dogma en la Iglesia. Dicha doctrina (la Inmortalidad) siempre ha existido
en las mentes de los paganos a través de las generaciones, incluso tal
doctrina empezó desde el mismo Edén, ya que la primera doctrina
enseñada por Satanás al mundo fue "No es cierto. No moriréis."
(Génesis 3: 4). Fue desde la adaptación del paganismo al cristianismo
en que se vieron los primeros indicios de aceptación de tal enseñanza
en el seno de la grey. Martín Lutero la clasificó entre "las
fábulas monstruosas que forman parte del estercolero romano
Según la New Catholic Encyciopedia (Nueva Enciclopedia Católica),
vol. 13, pág. 464, col. 1, art. "Soul, Human, Inmortality of', nos
narra como se hizo tal transición:
"Cuando los apologistas y primeros padres presentaron el cristianismo a
los griegos, el juicio final formaba parte de su mensaje. Al escuchar dicho
tema, apelaron a los poetas y filósofos y a la tradición general
del pensamiento griego para apoyar la creencia de la inmortalidad del alma.
Más tarde, los escolásticos prefirieron utilizar a Platón
o los principios de Aristóteles.
"Los padres encontraron más bien en los filósofos para el
mensaje de la cristiandad. Pitágoras y Empédocles, citados por
San Justino, enseñan la supervivencia y transmigración del alma,
que según ellos es hecha de partículas celestes del éter.
Sin embargo, la doctrina es menos filosófica que religiosa, y puede haber
sido tomada prestada del Orfismo. El pensamiento de Sócrates, que no
dejó escritos, es probablemente lo que está expresado en la apología
de Platón: que algún "elemento divino" en él,
lo hace creer que la muerte no es mala; él espera que sea algo bueno,
aunque no tiene prueba para ello.
"La doctrina platónica, citada con frecuencia por los Padres, es
clara y positiva. El alma, que para Platón es un principio que se mueve
por sí mismo, no es generada y es eterna; ha existido antes que el cuerpo,
al cual está unido a manera de castigo por alguna falta, y por lo tanto
le sobrevivirá. Estar sin el cuerpo es en realidad el estado natural
y adecuado del alma, aunque Platón admite transmigraciones y futuras
uniones sí el alma no obtiene purificación completa en esta vida
Entre los Filósofos Griegos que más aceptaron y enseñaron
tal doctrina tenemos entes como:
o Homero.
o Orfeo.
o Pitágoras.
o Sócrates.
o Platón.
o Aristóteles.
o Empédocles.
o Justino Mártir.
o Ireneo.
o Tertuliano.
o Orígenes.
o ...entre otros...
La secta que más se compenetró con la transmigración y
la inmortalidad del alma, fue la del Gnosticismo.
El Gnosticismo, según la Enciclopedia Británica, (1 iva. Edición,
vol. 12, pág. 152, art. "Gnosticism') es "el nombre generalmente
aplicado al movimiento espiritual que existe lado a lado con el cristianismo
genuino, que gradualmente se cristalizó en la antigua Iglesia Católica,
que puede definirse de modo general como un sincretismo religioso señalado
que lleva la fuerte impresión de la influencia cristiana". Este
sistema de filosofía pretendía o pretende poseer un conocimiento
completo y trascendental de la naturaleza y los atributos de Dios. "La
conjunción de un judaísmo marginal y el pensamiento helenístico
con la primera teología cristiana dio lugar a un sistema de pensamiento
que basaba la salvación del hombre en el rechazo de la materia y en el
conocimiento superior (Gnosis) de las cosas divinas. El Gnosticismo profesó
un dualismo que identificaba el mal con la materia, mientras que el bien, al
ser esencialmente etéreo (espiritual), era accesible sólo a quienes
poseían la Gnosis." (Enciclopedia Larousse, tomo 16, pág.
7849, 3era. Edición, art. 'Nosticismo'). Eusebio (que nació alrededor
del 260 d. C.), aunque fue obispo de Cesarea en Palestina desde el año
315 hasta su muerte en el 340 d.C., es mejor conocido como historiador, y a
su "Historia de la Iglesia Cristiana" él debe su fama y su
título familiar de "el padre de la historia de la Iglesia".
De él obtenemos importantes datos sobre esta etapa, y él nos da
un listado de algunos dirigentes del gnosticismo quienes dan origen a este conglomerado
de ideas conocido hoy como la Gnosis. Entre ellos están:
o Simón el Mago: (el mismo mencionado por Lucas en Hechos 8: 9-24, fue
el precursor del Gnosticismo, según los historiadores).
o Menandro.
o Saturnino.
o Basiledes.
o Carpócrates.
o Cerinto.
o Marción.
o Valentín.
2. El Argumento Metafisico:
Este argumento se basa sobre la simplicidad del alma humana, y se infiere de
su indisolubilidad. En la muerte la materia se disuelve en sus partes. Pero
el alma como entidad espiritual no se compone de varias partes, y por tanto
es incapaz de división o disolución. En consecuencia, la descomposición
del cuerpo no trae consigo la destrucción del alma. Aun cuando el primero
perezca, la segunda permanece intacta. Este argumento es muy antiguo y ya fue
utilizado por Platón.
3. El Argumento Teológico:
Parece que los seres humanos están capacitados con un número casi
infinito de posibilidades, que nunca se desarrollan por completo en esta vida.
Parece como si la mayor parte de los hombres sólo comenzaran precisamente
a cumplir algunas de las grandes cosas a las que aspiran. Hay ideales que no
llegan a su realización, apetitos y deseos que no se satisfacen en esta
vida, anhelos y aspiraciones incumplidos. Ahora bien, se arguye que Dios no
habría conferido a los hombres semejantes habilidades y talentos, sólo
para que quedaran fracasados en su cumplimiento; no habría llenado sus
corazones con tales deseos y aspiraciones, sólo para hacerlos sentirse
frustrados. Debió Dios haber provisto una existencia futura en la que
la vida humana alcance su contentamiento.
4. El Argumento Moral:
La conciencia humana testifica la existencia de un gobernador moral del universo
que hará justicia. Sin embargo, las demandas de la justicia no se alcanzan
en esta vida presente. Hay un desigual y aparentemente injusta distribución
del bien y del mal. Los malvados prosperan a menudo, acrecientan sus riquezas
y tienen una participación abundante en los goces de la vida, en tanto
que los piadosos con frecuencia viven en pobreza, se encuentran con reveses
penosos y humillantes, y sufren muchas aflicciones. De aquí que debe
haber un estado futuro de existencia, en el cual la justicia reine suprema,
y en el que queden compensadas las desigualdades de la vida presente.
¿PUEDE EL ALMA MORIR?
En la sección del Antiguo Testamento de las Sagradas Escrituras, el
sustantivo hebreo más frecuentemente traducido como "alma"
es "Nephesh ". También se lo traduce como "persona",
"vida" (de una persona), "uno mismo". Tenemos ejemplos de
tales
traducciones en los textos de:
Isaías 1:13.
Levítico 24: 17.
Isaías 42: 1.
Números 23: 10.
Amós 6: 8.
Números 35: 11, 15,30.
Salmos 22: 20. Deuteronomio 19:6.
Génesis 34:3.
Deuteronomio 22: 26.
Isaías 52: 13-15. Deuteronomio 19: 11.
Isaías 53: 1-12. Deuteronomio 27: 25.
Cantares 1: 7.
Josué 10: 28, 30, 32, 35, 37, 39; 11: 11.
Levítico 11: 43, 44
Jeremías 40: 15.
Génesis 37: 21
Levítico 23: 29.
Números 15: 31.
Éxodo 12: 15
Levítico 22: 3
Mateo 10: 28
Job 36: 14
Proverbios 6: 32
Ezequiel 13: 19; 22: 27.
Salmos 40: 14.
Proverbios 28: 17.
Apocalipsis 6: 9.
Apocalipsis 20: 4.
Por eso, al decir que Dios "sopló en su nariz aliento de vida,
y fue el hombre un alma (Nephesh) viviente" (Génesis 2: 7), la Biblia
quiere decir que el hombre sin vida llegó a ser una persona viva.
Además hemos visto, sin que quede sombra de duda, que un alma humana
puede ser destruida, asesinada, puede morir. Estos hechos pueden considerarse
como razón principal por la cual la palabra hebrea Nephesh, que se emplea
tantas veces en la Biblia, se emplea con referencia a personas muertas. Por
ejemplo:
o Levítico 19: 28.
o Levítico 21:1.
o Levítico 22: 4.
o Números 5: 2.
o Números 6: 6
o Números 6: 11.
o Números 9: 6, 7.
o Números 19: 11.
o Hageo 2: 13.
Por lo tanto es evidente que la palabra alma "Nephesh" se usa generalmente
en la Biblia con referencia a un ser humano como persona, viva o muerta. Existen
decenas de textos más que aparecen a través de todo el contenido
de la Santa Biblia, pero sólo nos detuvimos para mencionar las más
importantes y conocidas.
EXHALAR EL ESPIRITU:
El Buen Libro dice que: "Entonces Dios el Eterno modeló al hombre
del polvo de la tierra. Sopló en su nariz aliento (Neshamah) de vida,
y el hombre llegó a ser un alma viviente." (Génesis 2: 7).
Suponemos pues que la muerte es el reverso del proceso de creación. Si
al morir volvemos al polvo de donde fuimos tomados (Génesis 3: 19), ¿adónde
va el aliento?
Dice la Palabra de Dios: "Sale su aliento, vuelven a la tierra. En ese
mismo día perecen sus pensamientos." (Salmos 146: 4). Al morir,
el hombre mismo vuelve al polvo de la tierra. Y en ese preciso momento también
su aliento, que en hebreo es llamado Ruach, lo abandona. Como resultado el hombre
deja de pensar, pues eso es algo que las personas muertas son incapaces de hacer,
porque "Los muertos nada saben" (Eclesiastés 9: 5).
¿A dónde va pues el aliento (Ruach) del hombre cuando él
muere?
Entonces [al morir el hombre] "el polvo vuelva a la tierra de donde vino,
y el aliento de vida vuelva a Dios que lo dio." (Eclesiastés 12:
7).
Cuando en el Antiguo Testamento se utilizan términos como hálito, aliento, espíritu, etc., siempre se usan palabras hebreas como Ruach ó Neshamah, usados como sinónimos, como el elemento dador de la vida que viene de Dios y que es esencial para la existencia del hombre como un Nephesh [alma viviente].
¿Qué decir de aquellas personas que tienen la posibilidad de comunicarse con espíritus? ¿De donde son estos espíritus?
Las Sagradas Escrituras predicen claramente que en los últimos días
habría una extraordinaria manifestación de fenómenos síquicos
que maravillarían al mundo en general. El mismo Jesús predijo
y declaró enfáticamente que las maravillas de tipo espiritistas
de los últimos días serían excepcionalmente engañosas.
"Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán
grandes señales y prodigios, para engañar, si fuera posible, aun
a los elegidos. Ya os lo he dicho antes." (Mateo 24: 24, 25). El advirtió
especialmente contra las creencias en las sesiones espiritistas -fenómenos
espiritistas "en las cámaras secretas"- donde se dice que hay
comunicaciones secretas con espíritus. "No le creáis"
declaró Jesús (ver. 26).
Para probar los reclamos del espiritismo, debemos buscar las respuestas a dos
preguntas fundamentales:
1. ¿Existen de veras seres sobrehumanos invisibles capaces de hacer contactos,
con los que viven en la tierra?
2. ¿Es posible que esos espíritus sean seres humanos que han vívido
y muerto en este mundo?
El hechicero es una persona que usa "el poder" obtenido mediante la
ayuda o el control de espíritus malos, especialmente para la adivinación.
La Biblia declara explícitamente que los adivinadores -médiums
espiritistas- no tendrán parte en el mundo mejor por venir (Tierra Nueva)
(Apocalipsis 22: 15). La brujería está catalogada al mismo nivel,
porque no es otra cosa sino una forma de hechicería (Gálatas 5:
20, 21). El destino final de los que practican estas artes será el lago
de fuego, sí no se arrepienten y se vuelven de sus malos caminos (Apoc.
21: 8).
Dios no sólo prohíbe la práctica del espiritismo, sino
que bajo la teocracia de Israel, lo consideraba digno de muerte (Levítico
19: 31; Éxodo 22: 18). A su pueblo de la antigüedad Él le
dijo: "No haya en ti quien pase a su hijo o a su hija por el fuego, ni
quien practique adivinación, astrología, hechicería o magia;
ni quien sea adivino, ni médíum, ni espiritista, ni quien consulte
a los muertos." (Deuteronomio 18: 10-12).
Notemos que Dios no solamente condena a los que consultan a "los muertos",
sino también a los "hechiceros". La hechicería es el
arte de revelar comunicaciones pretendidas de los espíritus de los muertos.
Al principio, Saúl, rey de Israel, (1095-1055 a. C.) aplicó fielmente
las leyes de la nación contra las prácticas del espiritismo. Pero
con el tiempo llegó a hacer caso omiso de los requerimientos de Dios.
Después de muchos años de desobediencia, el rey vio a los ejércitos
filisteos reunidos en contra de él. Samuel, el profeta, había
muerto ya. Según 1 Samuel 28: 3-6, Saúl, al ver esto, se turbó
en gran manera y consultó a Jehová, pero Él no le respondió
ni por sueños ni por profetas. Dice la palabra de Dios (Salmos 66: 18;
Proverbios 28: 9; 1 Juan 3: 22) que Dios no contesta las oraciones de los que
están determinados a desobedecer su ley. Y en vez de humillarse delante
de Dios con humildad y arrepentimiento, Saúl decidió consultar
a una médíum espiritista. Saúl le pidió que le trajera
de la muerte a Samuel, el profeta (1 Samuel 28: 7-1 1). La médíum
invocó a un espíritu, y tal se disfrazó de Samuel para
consultar con Saúl. El final de dicha historia se registra en 1 Crónicas
10: 13, 14, al decir: "Así murió Saúl por su rebelión
contra el Eterno, contra su palabra, la que no guardó; y porque hasta
consultó a una médium, en vez de consultar al Eterno. Por eso
Dios lo hizo morir, y pasó el reino a David, hijo de Isaí."
El sistema del espiritismo está basado en esta proposición satánica:
Moriréis" (Gén. 3: 4). Este sistema alega que los seres humanos
no mueren cuando 'les sobreviene la muerte, sino que tienen un alma inmortal
que continua viviendo después como un espíritu y que los médiums
se pueden comunicar con los muertos y obtener información de ellos. Esto
contradice lo que dice la Biblia en Eclesiastés 9: 5, 6 al decir:
"pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; hasta su memoria
queda en el olvido. También su amor, su odio y su envidia perecieron
ya, y nunca más participan en nada de lo que se hace bajo el sol."
INMORTALIDAD?
¿Ha pensado Ud. alguna vez acerca del deseo humano de vivir feliz tanto
tiempo como sea posible? ¿Es posible bíblicamente ser inmortal?
Cuando el hombre fue creado al principio, se hizo provisión para que
pudiera disfrutar de la inmortalidad con la condición de que rindiera
fiel obediencia a su Creador. El Señor dotó con la habilidad de
pensar, razonar, y aprender. Le fue dado el poder de elección con el
fin de que pudiera rendir una obediencia voluntaria e inteligente a su Hacedor.
En el centro del huerto del Edén, el hogar - paraíso que Dios
proveyó para Adán y Eva, el Señor plantó el árbol
de la vida. Ellos podían comer libremente del fruto de este árbol
y vivir para siempre (Génesis 2: 9, 16). Para probar su lealtad hacía
él como su Creador, el Señor también plantó allí
el árbol de la ciencia del bien y del mal. En cuanto a ese árbol,
les dijo: "Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;
porque el día que de él comieres, ciertamente morirás"
(Génesis 2:17).
Comer del fruto del árbol de la vida una vez no podía impartir
a Adán y a sus descendientes vida eterna o inmortalidad. En el Edén
el hombre tenía que continuar comiendo de su fruto de tanto en tanto
para poder vivir para siempre. Para prevenir esto después que Adán
y Eva pecaron, Dios interceptó de allí en adelante su acceso al
árbol de la vida, estacionando allí un querubín con una
espada encendida para negarles el acceso a ese fruto que perpetuaba la vida
(Génesis 3: 22-24). Desde ese tiempo hasta el presente ha sido un ser
mortal, sentenciado a morir. Por eso Adán no pudo transmitir inmortalidad
a sus descendientes, porque él mismo no la poseía para poderla
conferir. Nuestra herencia de Adán, nuestro primer padre humano, es mortalidad
y muerte, lo opuesto a inmortalidad y vida perpetua.
Solamente por una intervención especial de parte de Dios, algunos de
los descendientes de Adán fueron tan afortunados que pudieron librarse
de la muerte. Estas dos excepciones fueron Enoc (Génesis 5: 22-24) y
Elías (2 Reyes 2:1, 11). Se nos dice que "la muerte pasó
a todos los hombres, por cuanto todos pecaron" (Romanos 5:12).
La palabra "Inmortal" se emplea una sola vez en la Biblia, y es cuando
se habla de la Deidad como "El Rey de los siglos (eterno), inmortal, invisible,
el único y sabio Dios" (1 Tim. 1:17).
La palabra "Inmortalidad" se menciona 5 veces en el Nuevo Testamento,
dos veces en 1 Cor. 15: 53, 54, que ya hemos citado, y también en los
siguientes 3 casos:
1. De Dios se dice que es el "bendito y único Soberano, Rey de reyes
y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que
habita en luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver;
a él sea la honra y el imperio por siempre." (1 Cor. 6:16).
2. Nuestra única esperanza está en "Jesucristo, quien abolió
la muerte, y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio."
(2 Cor. 1: 10).
3. Los fieles seguidores de Cristo "buscan gloria, honra e inmortalidad"
(Romanos 2: 7). Si hubiéramos nacido inmortales, no tendríamos
necesidad de buscar inmortalidad.
o "Porque la paga del pecado es la muerte. Pero el don gratuito de Dios
es la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." (Rom. 6:
23).
o "Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único,
para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna."
(Jn. 3:16).
¿Cuándo concederá Él a los fieles en don de la inmortalidad?
Será cuando "el mismo Señor descenderá del cielo con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivamos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes, a recibir al Señor en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor." (1 les. 4:16-17).
¿De donde serán arrebatados?
"Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus elegidos de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro." (Mateo 24: 31).
Será en ese tiempo en que:
"Porque es necesario que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalidad Y cuando esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalida4 entonces se cumplirá la palabra escrita: "Sorbida es la muerte con victoria"." (1 Cor. 15: 53, 54).
DISELO AHORA!!!
Si miras con placer lo que otro hace y a esa persona amas,
Díselo ahora.
No retengas tu aprobación, hasta que muerto
Esté tendido entre los lirios blancos.
Entonces no importa cuanto grites, no se dará cuenta;
Ni sabrá cuantas lágrimas derramas.
Si crees que merece alabanza, díselo ahora
Porque no leerá su lápida una vez muerto.
El comentario amable de un amigo cariñoso
Vale más que la fama y el dinero.
Más sabor habrá en tu vida, y más valor y ánimo
Y hasta el fin serás más fuerte y valeroso.
Si alguien merece alabanza, dásela ahora;
Si lo amas, que lo llegue a saber.
No dejes de darle verdadero aliento.
No esperes hasta que la vida haya terminado,
Y esté bajo tierra, Porque no leerá su lápida una vez muerto.
--Berton Braley