ANGELEOLOGIA Y ESFERAS CELESTIALES.

Investigado por el Prof. Ramón Romero y Ramón Romero hijo.



El 2 de Noviembre del año pasado (1998), observábamos en la televisión el despegue del transbordador espacial Discovery. Entre su tripulación se encontraba un astronauta veterano llamado John Glenn. Mientras este estaba contemplando por la ventanilla la esfera azul que giraba debajo del transbordador, con los blancos espirales de nubes, (La Tierra), expresó algo que aunque lo dijo de acuerdo a la emoción del momento, sin darse cuenta sirvió como mensaje a todo el mundo:
"Mirar por la ventanilla y ver toda esa maravilla, y no creer en Dios, me parece imposible". Y John Glenn no es un lego en ciencias. Aquí se justifica y al mismo tiempo va acorde a lo que dijo el apóstol Pablo en Romanos 1: 20 cuando expresó:
"Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y Deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusas".

Para Ustedes…¿Qué es Dios? Si buscamos en los diccionarios encontraríamos definiciones como "Ser Supremo, Habitante del Cielo y Gobernador de lo Terrestre", o tal vez el término "Creador y Hacedor de lo existente", etc. En pocas palabras, la palabra Dios encierra un todo. En fin, ya tenemos lo que en sí significa dicha expresión. Vemos que Dios está conformado en tres: "Padre, Hijo y Espíritu Santo", términos terrenales, ya que dicen más de las funciones de estos y no de lo que son, ya que los tres tienen un mismo grado de Divinidad, y no se encuentra en ellos ningún rasgo de superioridad entre sí.
Hablaremos ahora un poco acerca de lo que llamamos:
"Divinidad Trina".


DIVINIDAD TRINA.

Según lo señalado en la Biblia en Gen. 1, Ex. Y en diferentes pasajes de la Biblia, incluyendo Jn. 1: 1, demuestran sin lugar a dudas la existencia de un Ser Supremo, quién es Creador y Sustentador de lo que vemos. "Sin Él, nada de lo que fue hecho, fue hecho". Según Apoc. 1, tiene la denominación como "Principio y Final". En pocas palabras, Dios es un ser Eterno, que no tuvo ni tiene Principio, ya que todo lo que tiene principio tiene final, es por eso que Dios no forma parte del Principio, sino que Él es el Principio.
Al principio mencionamos a Dios en tres secciones, dándome a entender la Biblia que existe Un Dios, pero en Pluralidades de Personas. Si Él (Dios) subsiste en pluralidad de Personas, ¿Qué clase de personas son estas y cual es su número?
Antes de ver quienes son estas personas, tenemos que tener en cuenta estos factores imprescindibles:

Los términos de Padre, Hijo y Espíritu Santo son términos humanos. Ahora, los términos de Padre es determinado aplicándosele a este como o con la autoría impuesta por paternidad sobre la Creación. Hijo por humanidad de Cristo, y auto determinar a Dios como su Padre, en si para mostrar la necesidad de la humanidad de la dependencia total del hombre hacia Dios. Y Espíritu Santo impuesto ya que tiene el título de Consolador y sustituto del Redentor en la tierra. Pero, esto no significa que el Padre es más Dios que el Hijo y el Espíritu. Los Tres son Un Dios. Incluso, miren esta conjunción. El Padre requiere del Hijo y el Espíritu para crear, El Hijo corresponde obedecer la voluntad del Padre y hacer esa voluntad en dependencia del Espíritu. Y el Espíritu escogió no hablar de Él mismo como el Autor de lo que dice, sino hablar todo lo que oyere. Dando a entender la perfecta e impecable conjunción entre los Tres Seres Divinos.

KENOSIS.

La Kenosis es lo que se especifica en la teología como la encarnación de Jesús, (Fil. 2: 5-8) cuando lo expresa la Biblia que se Despojó a sí mismo. Pero esta es otro misterio, que solo será explicado en el milenio cuando Hablemos con Jesús.

Busquemos Apoc. 4. Según este pasaje, Dios, está sentado en un trono. Y a su alrededor, seres que interactúan con él en un espacio determinado. Este espacio, es lo que los teólogos le llaman:
"Las Esferas Celestiales".


ESFERAS CELESTIALES.

Según Efesios 4: 10, Jesús subió por encima de todos los cielos, dando a entender que existen más de uno. Efesios 1: 20 habla acerca de "Lugares Celestiales". Estas esferas o lugares celestiales han sido divididos en 3 segmentos denominados como 1er. 2do. y 3er. Cielo. Fueron designados por esta clasificación:

Ø Primer Cielo: Gen. 1: 1, 6, 7.
Esta comprende la sección entre la tierra (solidez) y el espacio exterior creado por Dios. Lo que denominamos hoy como "Atmósfera". La parte utilizada por los seres humanos y comprende sub-secciones (Biosfera, Estratosfera, etc.), utilizadas por los hombres.

Ø Segundo Cielo: Sal. 19: 1, 2.
Esta comprende el espacio existente entre la Atmósfera y en su llegada a las cercanías o donde se encuentra el trono de Dios, donde están las estrellas, las otras galaxias, los demás sistemas solares y mundos no caídos, los que llamamos como "Firmamento". Este espacio es donde interactúan los seres celestiales junto con los seres no caídos.

Ø Tercer Cielo: Apoc. 4: 4.
En esta, según lo dice Apocalipsis, es la que comprende los alrededores del trono de Dios, y sobreentiende que está por encima de los otros dos. Tal como lo describe San Pablo en Efe. 4: 10 y 2 Cor. 12: 4, determinándolo como paraíso. En este cielo solo se le permite a los ángeles y seres vivientes habitar. Dios prometió que cuando regrese al Primer Cielo, nos llevará a vivir al Tercer Cielo y visitar el Segundo Cielo.


En el Tercer Cielo, que es el punto en el cual nos vamos a enfocar en este preciso momento, aparte de la Trinidad, existen otros elementos o seres, quienes conforman las esferas celestiales. Estudiaremos sus divisiones, de que están conformados, etc. Estos son los mensajeros de Dios, en hebreo, y en nuestro lenguaje…
Los Angeles.

LOS ANGELES.

El tema a tratar en este instante es lo que los teólogos llaman como "Angeleología" o estudio de los Angeles. ¿Qué tenemos entendido que son los Angeles? Como dijimos al principio, estos personajes son mensajeros usados por Dios para cumplir propósitos específicos de acuerdo a los factores que se determinan en la Voluntad y Gracia del poder de la Trinidad. En nuestra mente finita y limitada, siempre queremos retroceder en el tiempo y ver la misma existencia infinita de Dios, cosa que es imposible, ya que Dios existe desde el principio sobreentendiendo que él es el principio (Jn. 1: 1). Pero desde el comienzo, siempre existieron, en su alrededor, viven los seres llamados Angeles, que en Griego significa, mensajero. Según las Sagradas Escrituras, los Angeles están divididos por estatus jerárquicos. Tenemos entendido también ciertos pronombres aplicados a dichos seres. Es por eso, que veremos los siguientes términos:

Ø Querubines.
Aparecen por primera vez en Gen. 3: 24, al ponerlos Dios como guardas del Edén. La palabra Querubín no tiene raíz hebrea, pero si puede tener rama en conjunción de la palabra hebrea Karabu, que significa "bendecir", aunque solo se confiere la palabra Querubín a la categoría especial de Angeles, conocida en la Biblia. La palabra Querubín le da un sentido de santidad, ya que en las ocasiones en que es mencionado, tiene asemejación con unión con Dios, y protectores de la Santidad, como vemos en Ex. 25 en la construcción del templo, pues observamos que el velo, que separa a "Dios y el Hombre" está protegido por Querubines, y el arca del pacto estaba resguardado por dos Querubines, y dense cuenta que en el centro de donde estaban era donde moraba la sagrada "Shekinnah" que era la representación gráfica de la presencia de Dios en el templo.


Ø Serafín.
De la raíz hebrea "Saraf" que significa "Arder". En conjunción, Serafín significa "Ser Ardiente". Es mencionado por primera vez en la revelación de Is. 6, cuando se le mostró Seres que no cesaban de alabar, y tenían la característica de que tenían Seis Alas. La Biblia en sí no ofrece más información con respecto a estos Seres, pero si se les ubica en un plano o el segundo plano de Jerarquía más importante después de los Querubines. Estos son los Seres que con su "Saraf" mantiene el título de "Santidad a Jehová".


Ø Arcángel.
Este término sólo se le aplica a Jesús, ya que Arcángel significa en hebreo "Angel Principal", y esto sólo se le aplica a Miguel en los libros de Tes. Apoc. Etc. Miguel es Jesús, y este título lo ubica por encima de los Angeles. También vemos esta afirmación cuando se le llama a Miguel (Jesús) como el Angel de Jehová.


Ø Angeles Designados.
Son aquellos que se les confiere títulos propios, como: "Angel de la Muerte", "Angel del Juicio", "Angel de los Angulos", "Angeles de las Trompetas", "Angeles de las Plagas", etc.


Ø Angeles Humanados.
Estos son los Angeles que son designados específicamente para tomar el aspecto de seres humanos y prevenir o visitar a los Hijos de Dios. Vemos el caso de Abraham y Lot en Gen. 18-19 cuando Angeles se humanaron y destruyeron Sodoma y Gomorra. Y afirma más la Biblia cuando el Apóstol Pablo expresó en Heb. 13: 2, cuando dice que "algunos, sin saberlo, hospedaron Angeles".

Ahora veamos algunos Angeles mencionados en la Biblia y su significado:
¨ Migu-EL (Miguel).
Término Hebreo -Sólo aplicado a Jesús- que significa "¿Quién es como Dios?".

¨ Gabri-EL (Gabriel).
Término Hebreo, aplicado al Ser substituto de Lucifer, que significa "El Poderoso".
Ahora, existen otros de los cuales desconocemos su existencia pero si aparecen en los manuscritos apócrifos, los nombres de Angeles como:
¨ Uri-EL (Uriel).
Término que significa "Dios es mi Luz".
¨ Jeremi-EL (Jeremiel).
Término que significa "Yahvé es Exaltado".
¨ Rafa-EL (Rafael).
Término que significa "Dios ha Sanado".
Observemos bien, que cada una de estas palabras terminan siempre con el artículo EL, y es que EL en hebreo significa: "Jehová".

Veamos ahora la explicación con respecto a la Creación, Formación, Estatus y Caída del Ser que llegó a ocupar un puesto al lado de Dios. Su nombre es "Lucifer".
Antes de la entrada del mal, había paz y gozo por todo el Universo…. (Explicación).


Lucifer fue Creado Querubín. (Ezq. 28: 14).
Lucifer fue Creado con música. (Ezq. 28: 13).
Lucifer vs. Orgullo. (Is. 14: 12-14).

Consejo Divino hacia Lucifer. (Patriarcas y Profetas, pág. 14).
"Ahora la perfecta armonía del cielo estaba quebrantada. La disposición de Lucifer de servirse a si mismo en vez de servir a su Creador, despertó un sentimiento de honda aprensión cuando fue observada por quienes consideraban que la gloria de Dios debía ser suprema. Reunidos en concilio celestial, los ángeles rogaron a Lucifer que desistiese de su intento. El Hijo de Dios presentó ante él la grandeza, la bondad y la justicia del Creador, y también la naturaleza sagrada e inmutable de su ley.
"Dios mismo había establecido el orden del cielo, y, al separarse de él, Lucifer deshonraría a su Creador y acarrearía la ruina sobre sí mismo. Pero la amonestación, hecha con misericordia y amor infinitos, solamente despertó un espíritu de resistencia. Lucifer permitió que su envidia hacia Cristo prevaleciese, y se afirmó más en su rebelión".
v Lucifer en Debate Directo. (Patriarcas y Profetas, pág. 14-15).
"El propósito de este príncipe de los ángeles llegó a ser disputar la supremacía del Hijo de Dios, y así poner en tela de juicio la sabiduría y el amor del Creador. A lograr este fin estaba por consagrar las energías de aquella mente maestra, la cual, después de la de Cristo, era la principal entre las huestes de Dios. Pero Aquel que quiso que sus criaturas tuviesen libre albedrío, no dejó a ninguna de ellas inadvertida en cuanto a los sofismas perturbadores con los cuales la rebelión procuraría justificarse. Antes de que la gran controversia principiase, debía presentarse claramente a todos la voluntad de Aquel cuya sabiduría y bondad eran la fuente de todo su regocijo.
"El Rey del universo convocó a las huestes celestiales a comparecer ante él, a fin de que en su presencia él pudiese manifestar cuál era el verdadero lugar que ocupaba su Hijo y manifestar cuál era la relación que él tenía para con todos los seres creados. El Hijo de Dios compartió el trono del Padre, y la gloria del Ser eterno, que existía por sí mismo, cubrió a ambos. Alrededor del trono se congregaron los santos ángeles, una vasta e innumerable muchedumbre, "millones de millones," y los ángeles más elevados, como ministros y súbditos, se regocijaron en la luz que de la presencia de la Deidad caía sobre ellos.
"Ante los habitantes del cielo reunidos, el Rey declaró que ninguno, excepto Cristo, el Hijo unigénito de Dios, podía penetrar en la plenitud de sus designios y que a éste le estaba encomendada la ejecución de los grandes propósitos de su voluntad. El Hijo de Dios había ejecutado la voluntad del Padre en la creación de todas las huestes del cielo, y a él, así como a Dios, debían ellas tributar homenaje y lealtad. Cristo había de ejercer aún el poder divino en la creación de la tierra y sus habitantes. Pero en todo esto no buscaría poder o ensalzamiento para sí mismo, en contra del plan de Dios, sino que exaltaría la gloria del Padre, y ejecutaría sus fines de beneficencia y amor".

Lucifer se Arrepiente. (Primeros Escritos, pág. 146).
"Después que Satanás y los que cayeron con él fueron echados del cielo, y él se dio cuenta de que había perdido para siempre toda la pureza y gloria de aquel lugar, se arrepintió, y quiso ser reintegrado allí. Estaba dispuesto a ocupar su propio lugar, o cualquier puesto que se le asignase. Pero no; el cielo no debía ser puesto en peligro. Todo el cielo podría contaminarse si se le recibía de vuelta; pues el pecado había comenzado con él, y la semilla de la rebelión estaba en su fuero interno. Tanto él como sus secuaces lloraron, e imploraron que se los volviese a recibir en el favor de Dios. Pero su pecado -su odio, su envidia y sus celos- habían sido tan grandes que Dios no podía borrarlos. Ese pecado había de subsistir para recibir su castigo final".
v Arbol de la ciencia y de la vida en Mundos no Caídos. (Primeros Escritos, pág. 40).
"Después vi dos árboles, uno de los cuales se aprecia mucho al árbol de vida de la ciudad. El fruto de ambos era hermoso, pero no debían comer de uno de ellos. Hubieran podido comer de los dos, pero les estaba vedado comer de uno. Entonces el ángel que me acompañaba me dijo: "Nadie ha probado aquí la fruta del árbol prohibido, y si de ella comieran, caerían." Después me transportaron a un mundo que tenía siete lunas; donde vi al anciano Enoc, que había sido trasladado. Llevaba en su brazo derecho una esplendente palma, en cada una de cuyas hojas se leía escrita la palabra: "Victoria." Ceñía sus sienes una brillante guirnalda blanca con hojas, en el centro leía: "Pureza."
"Alrededor de la guirnalda había piedras preciosas de diversos colores que resplandecían más vivamente que las estrellas y, reflejando su fulgor en las letras, las magnificaban. En la parte posterior de la cabeza llevaba un moño que sujetaba la guirnalda, y en él estaba escrita la palabra: "Santidad." Sobre la guirnalda ceñía Enoc una corona más brillante que el sol. Le pregunté si aquel era el lugar adonde lo habían transportado desde la tierra. El me respondió: "No es éste. Mi morada es la ciudad, y he venido a visitar este sitio." Andaba por allí como si estuviese en casa".