La Pluma Inpirada y Daniel 9
Versiculo 2. Dios prepara el camino.-
Mientras que los que habían permanecido fieles a Dios en medio de Babilonia
buscaban al Señor y estudiaban las profecías que predecían
su liberación, Dios estaba preparando el corazón de los reyes
para que simpatizaran con su pueblo arrepentido (RH 21-3-1907).
Versiculos 3-19. Profecía y oración.-
Se nos da el ejemplo de oración y confesión de Daniel para nuestra
instrucción y nuestro ánimo. Israel había estado en cautiverio
por casi setenta años. La tierra que Dios había elegido como
su posesión había caído en poder de los paganos. La ciudad
amada, receptáculo de la luz de] cielo, una vez el gozo de toda la
tierra, ahora era despreciada y envilecida. Estaba en ruinas el templo que
había albergado el arca del pacto de Dios y a los querubines de gloria
que proyectaban su sombra sobre el propiciatorio. El mismo lugar de su ubicación
era profanado por los pies de los impíos. Los fieles que conocieron
la gloria anterior estaban llenos de angustia ante la desolación de
la santa casa que había distinguido a Israel como el pueblo escogido
de Dios. Esos hombres habían sido testigos de las condenaciones de
Dios debido a los pecados de su pueblo. Habían sido testigos del cumplimiento
de esta palabra. También habían sido testigos de las promesas
del favor divino si Israel se volvía a Dios y caminaba rectamente delante
de él. Peregrinos ancianos y canosos acudían a Jerusalén
para orar en medio de sus ruinas. Besaban sus piedras y las humedecían
con sus lágrimas mientras oraban al Señor para que tuviera misericordia
de Sión y la cubriera con la gloria de su justicia. Daniel sabía
que casi había terminado el tiempo para el cautiverio de Israel; pero
no creía que porque Dios había prometido liberarlos, ellos no
tenían una parte que hacer. Con ayuno y contrición buscó
al Señor confesando sus propios pecados y los pecados del pueblo (RH
9-2-1897).
Versiculo 24. Se trae la justicia eterna.-
Mediante sus agentes escogidos, Dios bondadosamente hará conocer sus
propósitos. Entonces avanzará la grandiosa obra de la redención.
Los hombres sabrán de la reconciliación para la iniquidad y
de la justicia eterna que el Mesías trajo por medio de su sacrificio.
La cruz del Calvario es el gran centro. Cuando se acepta esta verdad y se
obra en consonancia con ella, se hace efectivo el sacrificio de Cristo. Esto
es lo que Gabriel reveló a Daniel en respuesta a la ferviente oración.
De esto hablaron Moisés y Elías con Cristo durante su transfiguración.
Mediante la humillación de la cruz, él habría de proporcionar
eterna liberación a todos los que imitaran su conducta dando evidencias
positivas de que se han apartado del mundo (Carta 201, 1899).