Rezo de la Iglesia Católica, en que se conmemoran los 15 misterios de
la Virgen Santísima. Según la tradición, la Virgen María
entregó el Rosario a Santo Domingo de Guzmán como arma espiritual
contra la herejía de los albigenses, que a la sazón causaba estragos
en Europa. Otra tradición piadosa afirma que el rezo del Rosario ayudó
a obtener la victoria de Lepanto, en el año 1571. San Pío V le
dio gran impulso en los años posteriores y los papas modernos, a partir
de León XIII, lo recomiendan insistentemente y estimulan el desarrollo
de iniciativas como la "Cruzada del Rosario en familia".
En esencia, el Rosario es la meditación de los quince misterios, gozosos,
dolorosos y gloriosos de la vida de Jesús y de María, divididos
en tres grupos de cinco misterios, que corresponden a diversos días de
la semana. Los misterios gozosos, relativos a la infancia de Jesús, se
rezan los días lunes y jueves; los dolorosos que recuerdan la Pasión,
corresponden a los martes y viernes; los gloriosos, relativos a la vida celestial
de Jesús y María, a los miércoles, sábados y domingos.
A cada misterio corresponde el rezo de un padrenuestro, diez avemarías
y un gloriapatri. Cada serie de cinco misterios se cierra con la Salve o Salutación
Angélica y las Letanías de la Virgen. Para facilitar el rezo del
Rosario, que combina las características de la oración vocal y
mental se hace uso de una sarta de cuentas separadas de diez en diez por otras
de distinto tamaño, y terminada en una cruz.
El nombre de rosario alude a guirnalda o corona de rosas. Se ha emitido la hipótesis
de que se trata de una transcripción del sánscrito Japamala, que
significa tanto guirnalda de rosas, como guirnalda de oraciones, ya que en la
India existía este tipo de oraciones litánicas mucho antes que
en occidente. Los orígenes del Rosario mariano son oscuros; parece ser
que en el siglo XII, en los monasterios cistercienses se introdujo la costumbre
de que los monjes legos que no sabían leer los Salmos (150) del oficio
divino recitaran 150 avemarías; por eso se le llamó salterio laico.
En el siglo XIII la devoción a la virgen recibió gran incremento
por la influencia de las órdenes mendicantes. Éstas y en especial
los dominicos, propagaron la formula de repetición de avemarías
en número variable.
Parece ser que Santo Domingo de Guzmán (1170-1221) fue el gran apóstol
de esta devoción, aunque no pueda atribuírsele su invención.
La división en misterios y decenas parece datar del siglo siguiente.
En el siglo XV fue aumentándose arbitrariamente el número de los
misterios (50, 150, 165, y hasta 200); finalmente quedaron reducidos a quince
y el número de avemarías a 150; tal fue el Rosario que propagaron
especialmente dominicos y jesuitas, sobre todo después del pontificado
de Pío V, y quedó fijado de la forma en que actualmente se recita.
Del mismo siglo XV data otra forma de Rosario, vigente en la orden franciscana,
llamada "Corona de la Virgen", que consta de siete decenas.
El Rosario no es un instrumento de origen cristiano sino pagano. Mucho antes
de que existiera una Iglesia Católica, el rosario era ya usado comúnmente
en casi toda nación pagana.
Se encontró un medallón en Citium (Chipre) que había sido
colonizado por los fenicios, el cual tiene un círculo de cuentas que
se asemejan al rosario. Este rosario fue usado en el culto a Astarté,
la diosa madre, cerca de 800 años antes de Cristo. Este mismo rosario
se puede ver en muchas de las monedas encontradas que se usaban en Fenicia.
Los brahmas han usado desde hace mucho tiempo rosarios con cientos de canicas.
Los adoradores de Vishnu dan a sus hijos rosarios de 108 canicas. Un rosario
similar es usado por millones de budistas en la India y en el Tíbet.
Los musulmanes oran constantemente por los noventa y nueve nombres de Alá
con su rosario Tasbih de 99 canicas. Los adoradores a Siva tienen un rosario
con el cual repiten, si es posible, todos los mil ocho nombres de su dios.
Cuando los misioneros católicos visitaron la India, Japón y México
por primera vez, sitios éstos en los cuales el nombre de Cristo jamás
se había escuchado, ¡se sorprendieron al encontrar rosarios usados
por los paganos! Los adoradores del demonio en el Tíbet y China usan
rosarios para sus rituales. Los rosarios son nombrados frecuentemente en los
libros sagrados de los hindúes. El rosario era usado en la Grecia asiática
y tal es el objeto con canicas visto en las estatuas de la diosa Diana. Escritos
de dos y tres siglos antes de Cristo mencionan el uso del rosario dentro de
varias religiones paganas. Aparece en una escultura de Nínive nueve siglos
antes de Cristo, y por eso lo usaba el rey Malabar, según Marco Polo.
Y no solamente estaba el rosario en evidencia en todos estos países y
dentro de todas esta religiones que hemos mencionado, sino también era
usado en los días del paganismo en Roma, en donde las mujeres se adornaban
el cuello, no solamente por razones ornamentarias, sino como recordatorio de
oración en sus religiones paganas. La palabra "collar", Monile,
significa "recordatorio"; es decir, medio para recordar.
Nadie puede negar el hecho de que el instrumento del rosario era usado en la
época pre-cristiana y por religiones no cristianas. Incluso la misma
Enciclopedia Católica, dice: "En casi todos los países nos
encontramos con algo similar al rosario para contar las oraciones".
De todas maneras, ni Cristo, ni los apóstoles enseñaron nunca
a orar empleando algún instrumento u objeto para contar las oraciones.
El memorizar oraciones y luego repetirlas una y otra vez mientras que contamos
las canicas, realmente se convierte en un ejercicio de memoria en vez de una
expresión espontánea del corazón. Considerando que su uso
no tiene base bíblica y que su origen proviene de tribus aborígenes
paganas, el rosario no es más que otro ejemplo de cómo el paganismo
fue mezclado con la religión católica.
La oración más frecuentemente repetida y la principal del rosario,
es el "Avemaría", que se dice de la siguiente forma: "Dios
te salve, María; llena eres de gracia, el Señor es contigo; béndita
tu eres entre todas la mujeres, y bendito sea el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en
la hora de nuestra muerte. Amén".
Recitar el Rosario completo ocupa 15 minutos. Requiere la repetición
del Ave María 53 veces, del Padrenuestro 6 veces, 5 misterios, 5 meditaciones
de los misterios, 5 glorias y una repetición del llamado "Credo
de los Apóstoles". Bien, notemos en dónde está puesto
el énfasis. ¿Cuál es la que se repite más frecuentemente?
La oración a María. El caso es que el avemaría se repite
9 veces más que el padrenuestro. Pero preguntamos, ¿es más
importante o efectiva una oración compuesta por hombres y dirigida a
María 9 veces, que una oración enseñada por Jesús
y dirigida a Dios mismo? Tal énfasis en la "madre" indica claramente
la mezcla del paganismo en el sistema de Roma.
El repetir una oración una y otra vez es indicado en la Biblia como una
práctica del paganismo. Por ejemplo, oraciones repetidas se ofrecían
a Diana en conexión con su culto en Efeso. Estas oraciones consistían
de una corta frase religiosa, repetida una y otra vez; tal como podemos ver
en Hech. 19: 34. En este pasaje, los idólatras de la diosa- madre "
todos
gritaron por casi dos horas: grande es Diana de los Efesios". Todos gritaban
esto una y otra vez, y al igual que estos adoradores de Diana, usaban frases
repetidas en su culto, asímismo hoy en día, la misma clase de
oración no bíblica continúa en la Iglesia Católica
aplicada a María.
Pero Jesucristo se oponían radicalmente a la práctica de repetir
oraciones una y otra vez y así lo expresó: "Y cuando ores
-dijo-, no uses vanas repeticiones como lo hacen los gentiles, porque ellos
se imaginan que han de ser oídos por uso de muchas palabras. No os hagais,
pues, semejantes a ellos porque vuestro Padre sabe de que cosas teneis necesidad
antes que vosotros pidáis" (Mt. 6: 7-13). En este pasaje nuestro
Señor, en términos claros, nos pide no orar repitiendo la misma
oración una y otra vez. Jesús declaró enfáticamente
que esto era ritualista. Debemos creerle y obedecerle a El.
De todas las oraciones del rosario, la única que es directamente de la
Biblia, es el "Padrenuestro". Pero aún esta oración
no debe repetirse una y otra vez, pues es a continuación de habernos
dicho que no usáramos repeticiones y muchas palabras como lo hacen los
paganos, que dice en el siguiente versículo: "De esta manera debeis
orar: Padre nuestro que estás en los cielos
". Y les dio a
los apóstoles esta breve oración como ejemplo. En el mismo párrafo
en que les indicó no repetir palabras en vano, el Señor Jesús
dio esta oración como algo opuesto al tipo de oraciones de los paganos;
sin embargo, en desobediencia directa de las Escrituras, los católicos
son enseñados a repetir esta preciosa oración una y otra vez en
lugar de imitarla. Y si el Padrenuestro no debe repetirse, cuánto menos
debemos repetir la más breve oración hecha por el hombre y dirigida,
no a Dios, sino María, la madre humana de Jesús.
Bibliografía:
1. La Cruz en Tradición, historia y arte, pág. 21.
2. Enciclopedia de las religiones, tomo 3, pág. 203.
3. Doane, pág. 344.
4. Las dos babilonias, pág. 187.
5. Enciclopedia Larousse, tomo 20.
6. Enciclopedia Cumbre, tomo 12.
7. Las Sagradas Escrituras o la Tradición, padre José Argumedo,
pág. 37.
8. Babilonia, misterio religioso, pág. 41-45.