LA ROPA UNISEX -2
Los sexos son Irremediablemente Diferentes . Konner hizo una relación de los nombres de once " distinguidas mujeres científicas que dedican sus vidas al estudio del cerebro, hormonas o la conducta, ya sea humano o animal."19 Cada una de estas mujeres ha estado envuelta en el movimiento feminista en el nivel de la investigación erudita, todavía cada una de ellas "sin excepción" está de acuerdo que " las diferencias de sexo en la conducta. . . tenga una base que es en parte biológica."20
Según Konner, " Estas mujeres están haciendo un acto de equilibrio de formidables proporciones. Ellas continúan luchando, tanto en privado como en público, por la igualdad de derechos y tratos de las personas de ambos sexos; al mismo tiempo, descubren y reportan evidencia de que los sexos son irremediablemente diferentes que después de que el sexo esté totalmente desnudo, tras las diferencias en el entrenamiento en el camino del corsé con barbas de ballena, todavía se ve diferente, algo basado en la biología."21
Helen Block Lewis es un buen ejemplo de un estudioso feminista que reconoce esas diferencias sexuales en la conducta derivan más de los factores biológicos que culturales. Al dirigir una conferencia de estudiosos principales feministas en una reunión de la Academia de Ciencias el 29 de enero de 1977, Lewis dijo: "Estoy consciente que la noción de diferencias genéticamente determinadas entre los sexos no está de moda, especialmente desde que se usan para promover la subyugación de las mujeres. Pero me parece inútil cometer el error de ignorar la genética sólo porque su importancia ha sido torcida. Por ejemplo, yo creo que era imposible en el presente clima de la inferioridad social de las mujeres para obtener cualquier resultado significativo sobre la diferencias de conductas genéticamente determinadas entre los sexos. . . . Después de investigar en mi libro, cambió mi mente."22
Dijo ella, “La razón es que cuando viene la diferencia entre los sexos, la diferencia entre tener un XX o un XY, como los 23 pares de cromosomas es tremendamente poderoso."23
La Necesidad de Recuperar la Masculinidad y Feminidad Bíblica. Es digno de notar que algunos estudiosos feministas reconocen que las diferencias de géneros en la conducta que la Biblia describe y prescribe como parte de la orden de Dios de la creación, derivan más de la biología que de la cultura y el entrenamiento.
No necesitamos esperar que los científicos feministas descubran esta verdad. Después de todo, ésta es una enseñanza Bíblica fundamental que históricamente ha sido aceptada.
Los hombres y mujeres son biológica, psicológica, y funcionalmente diferentes.
La Biblia nos enseña a respetar estas diferencias. Los esfuerzos para eliminar tales diferencias deben ser vistas como una perversión del orden de la creación divina.
Como cristianos debemos rechazar el ideal feminista incoherente que, como
Elisabeth Elliot lo dijo, "Nivela a todos los seres humanos a un simple nivel sin distinción de rostro, de color, y de sexo dónde gobierna, y la sumisión se considera un maldición donde se tratan los roles de hombres y mujeres como repuestos de máquinas intercambiables, reemplazables, y ajustables, y donde el cumplimiento es un asunto de pura política, cosas como la igualdad y los derechos."24
Esta no es la visión bíblica de masculinidad y feminidad, ni es la visión que tienen los poetas inspirados y las literaturas de las epocas. La visión cristiana brota de una manera misteriosa en la cual Dios creó al hombre y a la mujer diferentes y aun complementarios. Cuando aceptamos esta visión Bíblica no podemos tragar el punto de vista de que la feminidad y masculinidad son un asunto de condición cultural, de estereotipos perpetrados por la tradición.
Es desafortunado que las distinciones de género que han sido abusados para promover la subyugación de mujeres. Deploramos los abusos perpetrados por los hombres contra las mujer, sin olvidar, las mujeres contra los hombres, porque todos han pecado. Esto muestra que vivimos en mundo caído donde el pecado ha estropeado las distinciones armoniosas de los géneros y las relaciones que Dios creó. Como cristianos debemos trabajar redentoramente para corregir las injusticias de los géneros. Debemos hacer esto, sin embargo, no por eliminar las distinciones de género en la ropa o en los roles, sino más bien por erradicar los abusos introducidos y perpetrados por los seres humanos caídos. Lo que los hombres y las mujeres necesitan hoy no es llegar a estar sin género unisex en apariencia y conducta, sino más bien para redescubrir el ideal bíblico de masculinidad y feminidad.
Elisabeth Elliot observa sabiamente, "El mundo busca la felicidad a través de la presunción. El cristiano sabe que el gozo se encuentra en la negación propia. 'El que pierde su vida por causa de mí la hallará,' dijo Jesús. 'La verdadera libertad de una mujer cristiana descansa en el otro lado de la puerta estrecha – obediencia humilde - pero la puerta que lleva a la grandeza de la vida sin sueño por los libertadores del mundo, a un lugar donde la diferencia dada por Dios- entre los sexos no está borrosa pero se celebra, donde nuestras desigualdades son vistas como esenciales a la imagen de Dios, porque es en el varón y la hembra, en el varón como varón y en la hembra como hembra, no como dos mitades idénticas e intercambiables que se manifiesta la imagen de Dios."25
Ropa sin género y Confusión de Identidad . Entremeterse con distinciones de géneros pueden traer consecuencias insondables. Cuando tratamos con la masculinidad y feminidad, estamos tratando, como C. S. Lewis lo señala, con la " vida y sombras horribles de realidades absolutamente más allá de nuestro control y mayormente más allá de nuestro conocimiento directo."26
Históricamente la ropa ha servido para definir nuestra masculinidad y feminidad. Notamos que la ropa no sólo define nuestra identidad ("tu eres lo que usas") sino también nos ayuda a desarrollar una nueva identidad ("tu llegas a ser lo que usas"). Esto significa que cuando confundimos las distinciones de géneros en la ropa, gradualmente perdemos nuestra identidad de hombre o mujer y experimentamos una crisis de identidad.
Michael Levin, profesor de filosofía en la Universidad de la Ciudad de Nueva York, afirmó: Hay una diferencia profunda y permanente entre los sexos y mucha de la infelicidad moderna viene de los esfuerzos por transformar a las mujeres en pseudoshombres. . . . Nadie se sienta a escoger su personalidad. Eso es una forma idiota de ponerla. Se te ha dado tu personalidad mayormente cuando naces." 27
Charles Winick señaló que la confusión sobre nuestra identidad es proyectada en laboriosa distinción del género en la ropa. "La forma preferida hoy para los hombres y las mujeres es la flojedad y sin forma que expresa y refuerza nuestro confusa masculinidad y femineidad. Vestir más allá profundiza el producto interno y la confusión de cada sexo en cumplir su rol."28
Es interesante notar que cuando las mujeres llegan a ser más masculinas en su apariencia, los hombres llegan a ser más femeninos. El resultado es que algunos hombres quieren que ser cortejados por mujeres en lugar de cortejarse ellos mismos. Conforme a Winick, “los hombres " contemporáneos pueden llevar ropa de colores alegres, perfumes, y joyas como una reflexión de su tendencia creciente a volverse objetos, más bien que los iniciadores, del cortejo."29
Hace más de un siglo Elena White reconoció las serias implicaciones sociales y morales de la ropa unisex. En 1867 ella escribió: " Dios estableció que debía haber una clara distinción entre la ropa de los hombres y las mujeres, y ha considerado este asunto de suficiente importancia para dar instrucciones específicas concernientes a ella; porque si hombres y mujeres llevaran la misma ropa, eso causaría confusión y gran aumento del crimen. Si el apóstol Pablo estuviera vivo y si viera a mujeres que profesan santidad ataviadas con este estilo de ropas, las reprocharía." Testimonios para la Iglesia, tomo 1, pág. 405 (versión en español)
La confusión en el Hogar . La confusión empieza en el hogar cuando los niños ya no pueden decir quién es el que lleva los pantalones," si es mamá o papá." Después de todos los chistes sobre quién es el que lleva los pantalones en una familia Norteamericana, de repente no hay nada para sonreír. Quizás los fabricantes de pantalones son los que ríen, ahora que las tiendas de la ropa de mujeres pueden vender más pantalones que faldas."31
Hace más de treinta años cuando la moda unisex todavía estaba en su infancia, Eloise Curtis, diseñador de ropas juveniles, advirtió del problema de la confusión en el hogar: "En muchos hogares ya no hay una diferencia visible externa entre los sexos. Una mujer que se pone los pantalones inconscientemente se pone las características masculinas al acercase a su bebé. El bebé, al ver sólo pantalones a su alrededor, se confunde acerca de dónde empieza su madre y se va su padre."32
La confusión en el lugar de Trabajo y la Iglesia. La confusión continúa en el lugar de trabajo donde en muchas ocupaciones las mujeres están vestidas como hombres y se espera que realicen con la misma fuerza física como los hombres. Por ejemplo, me preocupa cuando la compañía de servicio de paquete envía una mujer a mi lugar para recoger un gran paquete para enviarlo a ultramar consistiendo en más de 100 paquetes, de aproximadamente 40 libras cada uno. Personalmente pienso que éste es más peso que una mujer debiera alzar y trasladar. Cuando pregunto, " Por qué en su trabajo no le envía a un hombre para que recoja esos paquetes pesados”? la respuesta es simple: "Si queremos el trabajo, tenemos que realizarlo como hombres ". Y para demostrarlo, llevan los mismos pantalones y camisas marrones que llevan los hombres. Pero el hecho permanece que las mujeres no son hombres. Son biológicamente, psicológicamente, y físicamente diferentes a los hombres.
Como cristianos, somos llamados a respetar estas distinciones establecidas por Dios en la creación por tratar a las mujeres como mujeres y no como hombres.
La confusión también está presente en la iglesia donde algunas mujeres llevan trajes con pantalones a la iglesia como hombres y, no sorprendentemente, algunas mujeres quieren servir en el rol masculino de "ancianos, " una palabra que literalmente significa " los hombres más viejos". Yo la encontré perturbadora y divertida al mismo tiempo para descubrir que en algunas iglesias en Europa, algunas mujeres han sido ordenadas como "ancianos" y no como "ancianas," eso es, como un anciano masculino que una anciana femenina.
En nuestro idioma, como en todos los idiomas latinos, los adjetivos pueden ser masculinos o femeninos, dependiendo del final. Esto significa que un hombre más viejo es anciano, con una " o " al final, mientras que una mujer es la anciana, con una " a " al final.
Gramaticalmente hablando, el adjetivo masculino anciano no puede usarse para una mujer. Así que ordenar a una mujer para ser anciano no es solo antibíblico, sino también una contradicción de géneros. Cuando pregunté, "¿Por qué están usando la forma masculina anciano para las mujeres"? la respuesta fue, " Porque las mujeres quieren servir en la iglesia en el rol de liderazgo de los hombres y no en rol sumiso de las mujeres".
Una Señal de Rebelión. Todo esto va a demostrar que vivimos en un mundo en rebelión contra Dios, un mundo en que los hombres y las mujeres quieren encontrar el cumplimiento intentando asumir los roles que Dios nunca quiso que tuvieran. El resultado de esta rebelión es la confusión no solamente de género, sino también en el vestuario. Una mujer que quiere funcionar como hombre lo más probable vestirá como hombre porque, como ya hemos visto, la ropa es un espejo de la mente. Lo que usamos revela lo que somos, o lo que queremos ser. Cruzar la línea de géneros en la ropa causa confusión de géneros. Muchos ya no parecen saber dónde termina un hombre y comienza una mujer.
He examinado un poco aquéllos pasajes bíblicos que nos enseñan a respetar las distinciones del rol sexual y funcional entre los hombres y las mujeres, tanto en el hogar como en la iglesia.
Estas distinciones se reflejan y se refuerzan por una diferencia en el atavío entre los hombres y las mujeres. Los cristianos deben reconocer los esfuerzos de hoy de abolir estas distinciones a través de la popularidad de la ropa unisex como un intento de Satanás por destruir el orden y la belleza de la creación de Dios.
La ropa unisex es un índice del malestar moral de nuestra sociedad. Winick notó: " Las siluetas tienden a ser definidas grandemente, hombros más ancho y cinturas más pequeña cuando la moral es rígida, como en los días de los espartano, Sajones, Cromwell, y Victoria. En tiempos en que es menos morales pero más inciertos y complejos, como los de Luís XIV, el periodo Edwardiano, los años de 1920, y los años posteriores a la 2da Guerra mundial, una silueta más confusa parece preferirse tanto por los hombres como las mujeres. "33
Esta tendencia explica porqué el interés en usar ropa del sexo opuesto está creciendo rápidamente, y varias revistas, (por ejemplo transvestia y Turnabout) están dedicadas al tema."34
El transvestismo está volviéndose más visible y aceptable hoy, porque, como Winick explicó, “las modas normales ya están tan cargadas que toman prestado del sexo opuesto. La existencia de un grupo sustancial que quiere llevar la ropa más aun del sexo opuesto, en un momento cuando cada sexo se parece a una parodia del travestismo, sugiere que la ropa unisex está satisfaciendo las necesidades contemporáneas importantes."35 Desgraciadamente, está satisfaciendo las necesidades de quienes, el uso de las palabras gráficas de Pablo, " Dios los entregó a pasiones vergonzosas. . . . [porque ellos] intercambiaron las relaciones naturales por las de contranatura" (Rom 1:26).
Una respuesta cristiana . ¿Cuál debiera ser la respuesta cristiana a la moda unisex que representa, si no la abolición de distinciones de género, lo más cercano que alguna vez hayamos llegado? Tomemos los pantalones, como un ejemplo, ya que son la adaptación más visible de la ropa de hombres que están usando las mujeres en nuestra cultura occidental. Debe notarse que hay culturas hoy, especialmente en el oriente, donde los pantalones son usados más por las mujeres que por los hombres.
Históricamente también, según Bernard Rudofsky, más mujeres que los hombres han usado pantalones.36
En la cultura occidental por varios siglos los pantalones han estado asociados con los hombres. En el pasado, las mujeres han hecho algunos esfuerzos por llevar los pantalones, pero esto no duró mucho. Por ejemplo, en la década de 1850 los pantalones bombachos se promovieron como " un símbolo de esfuerzos femeninos por lograr la igualdad con los hombres."37 Este esfuerzo, sin embargo, no duró mucho y los pantalones fueron seguidos por vestidos femeninos de faldas anchas que barrían el suelo"38
Hoy la situación es diferente. Los pantalones se han vuelto un permanente artículo de la ropa de mujer. Esto se indica por la lista impresionante de pantalones que las mujeres usan: el pantsuits, el hot pants, stretch pants, bermudas, pantalones del largo del tobillo, los pantalones cortos, culottes, el pantalón Jean, el jumpsuit, o el blue-jeans. A la luz de esta tendencia, ¿debe una mujer cristiana nunca usar ningún tipo de pantalones, ya sea en la casa, en una excursión familiar, en un viaje al campamento, o durante los días de invierno frío? ¿Hace la diferencia la clase de pantalones que usa una mujer?
Proponer que ningún tipo de pantalones debe ser llevado en la vida por las mujeres para cualquier ocasión implicaría que los pantalones son pecaminosos en sí, no importa en la forma en que vengan. Si eso fuera verdad, nadie debe llevar pantalones, incluyendo los hombres. Pero el problema no está en los pantalones, ya que en algunas culturas son un artículo femenino de vestir. El problema no son los pantalones, sino su uso intencional.
Una mujer puede llevar pantalones de lana calurosos durante los días del invierno frío para protegerse del crudo invierno, o pueda llevar pantalones de Bermudas durante una excursión familiar en verano porque son más prácticos que las faldas. Por otro lado, una mujer puede llevar pantalones calientes (Hot pants), o pantalones apretados para seducir. O puede escoger llevar pantsuits porque quiere proyectar una personalidad masculina, del tipo ejecutivo.